Day 01 - A song from the first album you ever bought
Truly, Madly, Deeply.
Day 02 – Your favourite single
Human
mayo 23, 2011
septiembre 29, 2010
¡Viva México... en Acapulco!
No tomé casi fotos! Eso para mi ya es anormal, pero es que he anduve de arriba abajo y a veces se me olvida sacar el aparato fotográfico, la cuestión es que en verdad me sorprendí… es decir, el martes 14 me desperté por ahí de las 8:00 am y mi prima (quien tiene 8 años) y la mamá (y la amiga de la mamá) llegaron ese mismo día en la noche como a las 10:00 entonces cenamos y platicamos, bueno, la cosa está en que mi mamá se fue a dormir pues tenía que manejar largo al día siguiente, entonces me quedé con la amiga y la prima, la prima cayó rendida por ahí de las 2:30 am (del miércoles) y la amiga a las 3:30 decidió ir a dormir, el plan era salir a las 5:00 am, así que decidí no dormir, pues si mi cuerpo tocaba la cama… no reviviría a la hora planeada, así que decidí mantener mi ser en vivo… total ¿Qué podía pasar? Cómo si no hubiera pasado ya muchas noches seguidas sin lograr dormir, dieron las 4:00 y yo seguía con mi fiel amigo Twitter… hasta que sonó la alarma despertadora de la mamá! Zaz! Oficialmente me iba a ir en vivo! Y bueno se levanto y comenzamos toda la preparación pre-viaje hice café, guardamos cosas en la cajuela, desperté a mi prima, etc. A las 5:03 am del miércoles 15 de septiembre de 2010 estábamos saliendo de casa hacia a Acapulco!
No hicimos escala técnica en Tres Marías como se tenía planeado, pues el hambre aún no llegaba a nosotras, así que decidimos por unanimidad seguir el camino, y así fue, arribamos a las 10:00 am (sí, 5 horas, no es Acapulco que todos conocen, es Punta Diamante, lo que requiere una pequeña desviación hacia Aeropuerto y pues la mamá no manejaba a mas de 110 km/p) Y bueno, yo estaba cumpliendo en ese momento 26 horas despierta, así que llegamos a casa y bajamos las cosas del coche, nos fuimos a desayunar y de ahí al super a comprar las provisiones para nuestra estadía, regresamos y obviamente… Pool Time!!! Hasta que dieron las 7:00 pm y teníamos que arreglarnos par a ir al lugar a donde veríamos el grito… Ok… 9:00 pm y yo con mis 37 horas en vivo! En el bar/restaurant… cenamos, vimos el pre-grito, y de pronto una niña de la mesa de al lado le pregunta a su adulto responsable si dejarían a la otra niña (mi prima) que se pintara una bandera en el cachete, acto seguido, la adulta responsable me dirige la palabra preguntándome si dejo a MI hija que se haga una banderita……………… casi escupo mi cerveza, pero no lo hice, la tragué y le indiqué que YO no era la mamá del pequeño ser a mi lado (por mucho que lo pareciera), la señora se disculpó y antes de que fuera a preguntarle a mi mamá si era su hija, aclaré las relaciones personales entre las 4 féminas que nos encontrábamos en esa mesa, la cuestión final fue que… mi prima no quería la pintura en su cara, así que continuamos con nuestro asunto… hasta que unos 20 min. Antes de que diera por iniciado el Grito, mi prima comenzó a quedarse dormida en su silla! Y Bueno, yo como buena mamá, digo, prima… la cargué hasta que la señora de la situación anterior, quien también era la dueña del changarrín en cuestión, me ofreció un par de cobijas para acostar a mi Gnomo encima de la barra sin utilizar a nuestras espaldas, y como no pretendía cargar a la prima toda la noche, accedimos a crearle una pequeña camita para que durmiera, la encargada nos repartió unos mini jarritos de tequila con un listón patrio amarrado en la orejita de los mismos, nos indicó que eran cortesía de la casa y que se acostumbraba aquí en Diamante hacer eso, según son de “buena suerte” y eso, ya saben… las buenas vibras, así que nos pusimos el liston en el cuello y bebimos el jarrito, empezó el Grito! A mí la verdad no me consternaba tanto como a las tipas de otras mesas aledañas, el hecho de que Margarita Savala se viera gorda o no… yo sí estaba emocionada… y sí se me enchinó cañon el cuero… y de pronto ‘nuestro Señor Presidente’ salió a su balcón y comenzaron Los Vivas! Y dije… o me amargo como muchos preguntándome qué demonios debo celebrar… ó Celebro a mi manera, pues yo no celebro un bicentenario ni nada de eso, pero le agradezco a Mi México, lo que me ha dado, esos atardeceres que quisiera que mi memoria nunca borrara, esas oportunidades que me ha dado de tener un día de lluvia con alguien, le agradezco a Mí México hacerme sentir bonito cuando oigo nuestro Himno Nacional (El mas bello del mundo, por cierto) o cuando veo mi tricolor en lo alto del asta, neta, me quejo de la inseguridad, del gobierno, etc. Me quejo tanto o más que ustedes, y que sí, no tengo por que celebrar una independencia que no existe, pero si puedo celebrar a mi país, por bonito, no por la gente, porque somos una mierda, pero vieran que bonitas cosas se maneja el país, claro, si supiéramos valorar más, otra cosa sería, y pues grité hasta que se me salió uno de pelea (gallo) ¡VIVA MÉXICO! ¡VIVA! Hasta que una lágrima rodó por mi prominente cachete… pero no por lo que tú crees, si no que en ese último “VIVA” que semeja la última campanada de cada 31 de diciembre, recordé todas y cada una de las veces que mi Abuelo se levantaba de su sillón pues en la tele sonaba el himno y se ondeaba la bandera, así fuera un partido de futbol en donde ponían el himno, mi Abue se ponía de pié, por respeto, así que pensé “Este és mi ¡VIVA!” Eso me ha dejado a mí ser Mexicana! Así que me olvide de prejuicios y grite ese último ¡VIVA! Antes de las campanadas ya bien conocidas, y bueno, vino la pirotecnia, los gritos, trompetadas, etc.
Terminaba la trasmisión y seguíamos, de pronto nos indican que habrá show de un STRIPTEASE, ¡En la que está casi a un lado de mí! (madre)… y aunque ya habíamos previamente pedido la cuenta, no se nos permitía la evacuación hasta que acabara el show, así que revisé que mi prima siguiera dormida y pues solo era cuestión de esperar, hasta que, en el momento en el que sale el bombón anunciado, a mi prima se le ocurrió dejar de tener sueño y despertar… y ¿qué haces? I mean… tiene 8 años, y me la encargó su mamá con toda su vida, y no creo que la idea de que su hija viera un hombre (que no es su papá) encuerándose ‘nomas porque sí’ le hubiera encantado, ó ¿Uds. Qué opinan? Pues lo que sucedió es que movimos a mi prima de lugar y de pronto nos dimos cuenta de que el Cubanito este se acercaba seximente hacia mi… acto seguido, la amiga de mi mamá se para de sopetón y se pone en frente de mi prima, mientras que mi mamá previamente ya le estaba bloqueando la visión, la verdad es que era la primera vez que me enfrentaba a un teibolero y pues no sabía que onda! Cuando de pronto tomó su sombrero de marinerito y se dio a bien acomodarlo encima de mi cabeza mientras bailaba seximente, con sexis movimientos… puff! No bueno… qué puedo decir del hombre… claro que no disfrute en sí pues me preocupaba la situación de la prima, total solo se quedó en tanga porque había otros cuantos menores de edad ahí, terminó de bailar y entonces ahora sí nos fuimos, regresamos a casa y a dormir, yo y mis 43 horas en vivo, en verdad requería dormir.
Jueves medio temprano desayunamos y nos preparamos para salir, llegamos a Playa Princess, le puse el buen chaleco salvavidas a la prima y me dirigí con mi bello y hermoso señor Mar , aun que al principio se me dificultó desenvolverme felizmente pues me preocupaba más que una ola se fuera a llevar al Gnomo, que mi propia diversión, y dicho y hecho, una ola cero compi llegó con mucha fuerza y yo por tratar de que no se ahogara caí de rodillas en la arena, cuando revisé que todo estuviera bien me percaté de que mi prima se botaba de risa mientras mi mamá me recordaba que si la prima traía chaleco lo peor que podía pasar era que el mar la escupiera… sin embargo mi prima es demasiado considerada y me dijo que no me preocupara que me fuera a nadar y que ella se quedaba con mi mamá y su amiga haciendo castillitos de arena, obviamente tardó mas en terminar de decirme toda esa frase que lo que yo en regresar corriendo al mar, y después de comer, cuando las olas ya me estaban indicando que era Surf Time! Fui a rentar mi buena tabla, me perdí un buen rato en las olas, salí por agua y a que vieran que aún seguía viva, ya que de pronto me perdía de su campo de visión de mi mamá y compañía, regresé feliz de nuevo al mar, y entonces zaz, voy feliz en mi ola cuando veo que había unos niños delante de mí, así que intenté girar, pero giré mal y entonces otra ola en sentido contrario me giró y me pegué justo debajo de las costillas con la tabla, así que al verme herida decidí salir, y debo decir que con todo y el percance me divertí mucho en el mar, nunca pensé encontrar tanta diversión en una tabla y olas divertidas, y a pesar de que requiere muchísima concentración te da la suficiente paz para pensar muchísimas cosas, miles de cosas pasaban por mi cabeza, pensé en mi prima, en mis amigos, en las cosas que quiero hacer, un poco en él, pues era parte de sus sueños lo que estaba haciendo en ese momento, así que no lo pude evitar, fue muy padre ese momento, y cada que pueda iré a perderme en las olas un rato, es bueno.
En fin, después de mi accidente, regresamos a la casa y aunque parecía que llovería pronto nos metimos a la alberca, unas chelas y unas botanitas, una tarde súper agusto. Comenzó a llover y solo Somel (la prima) y yo nos quedamos en la alberca, no hacía frío así que no vimos necesidad de salir. Ya entrada un poco la noche, la lluvia no paraba y el agua de la alberca comenzaba a enfriar, así que decidimos salirnos.
Al día siguiente acordamos quedarnos ahí todo el día en la alberca y hacer de comer nosotras, yo hice arroz con almejas y mi mamá preparó unos camarones al ajillo ¡deliciosos! Así que después de estar casi todo el día en la alberca, entramos a la casa a comer, mi prima y yo regresamos otro rato a la alberca pero no duramos mucho adentro, seguimos tomando chelas y decidimos jugar a la Trivia de Disney, era muy divertido pues mi prima también ha visto muchísimas películas, no tantas claro, pero sí muchas. Dejamos de jugar como a las 4:30 de la madrugada y nos fuimos a dormir por que ya teníamos programado día de playa.
El sábado amaneció muy nublado, desayunamos en casa y nos preparamos para otro día de playa, Llegamos a Barra Vieja y fuimos a la parte en donde se junta el mar con el río, me parece que es el Río Papagayo, se ve increíble, y se hacen unos remolinos super padres, ahí estuvimos casi toda la tarde pero nos fuimos temprano ya que a las 6:30 era la cita en el Campamento Tortuguero para participar en la liberación de las tortugas que habían nacido ese día en la mañana.
Llegamos, pagamos $20 por el derecho de tortuga, o sea por tu boleto para liberar una tortuguita, escuchamos la plática introductoria y las instrucciones para la liberación del tortuguin, nos pusimos en línea frente al mar detrás de unos banderines de colores, nos entregaron nuestras respectivas tortugas y a la cuenta de tres las pusimos en la arena, la mía se llamaba Penny Lane, era increíble como todos le echaban porras a sus propios tortuguines, es una sensación padrísima, el instinto que tienen, cómo saben que deben ir al mar y aunque algunas olas traviesas las reboten vuelven a agarrar camino hacia el inmenso mar azul, algunas tardaron mas en llegar, pero al final todas lo lograron, tal vez adentro no sobrevivan todas, pero al menos todas lograron al menos dos cosas importantes en su vida, nacer y llegar al mar. Me sentí tan contenta y tan llena de tranquilidad, son este tipo de cosas las que te recuerdan que hay cosas mas importantes en el mundo de lo que tu creías. Fue un momento muy de amor y paz, y fui feliz. La cereza del pastel fue el hermoso atardecer que nos acompañó.
Pasamos a cenar antes de regresar a la casa, dormimos temprano pues había que levantarse el domingo a arreglar maletas y cosas para el regreso al D.F.
Y así como me despedí del mar y del sol por un rato, me despedí también de la alberca y cuando mi prima se quedó dormida bajé a nadar un ratín, jejeje necesitaba un poco de soledad, sí mas.
No hicimos escala técnica en Tres Marías como se tenía planeado, pues el hambre aún no llegaba a nosotras, así que decidimos por unanimidad seguir el camino, y así fue, arribamos a las 10:00 am (sí, 5 horas, no es Acapulco que todos conocen, es Punta Diamante, lo que requiere una pequeña desviación hacia Aeropuerto y pues la mamá no manejaba a mas de 110 km/p) Y bueno, yo estaba cumpliendo en ese momento 26 horas despierta, así que llegamos a casa y bajamos las cosas del coche, nos fuimos a desayunar y de ahí al super a comprar las provisiones para nuestra estadía, regresamos y obviamente… Pool Time!!! Hasta que dieron las 7:00 pm y teníamos que arreglarnos par a ir al lugar a donde veríamos el grito… Ok… 9:00 pm y yo con mis 37 horas en vivo! En el bar/restaurant… cenamos, vimos el pre-grito, y de pronto una niña de la mesa de al lado le pregunta a su adulto responsable si dejarían a la otra niña (mi prima) que se pintara una bandera en el cachete, acto seguido, la adulta responsable me dirige la palabra preguntándome si dejo a MI hija que se haga una banderita……………… casi escupo mi cerveza, pero no lo hice, la tragué y le indiqué que YO no era la mamá del pequeño ser a mi lado (por mucho que lo pareciera), la señora se disculpó y antes de que fuera a preguntarle a mi mamá si era su hija, aclaré las relaciones personales entre las 4 féminas que nos encontrábamos en esa mesa, la cuestión final fue que… mi prima no quería la pintura en su cara, así que continuamos con nuestro asunto… hasta que unos 20 min. Antes de que diera por iniciado el Grito, mi prima comenzó a quedarse dormida en su silla! Y Bueno, yo como buena mamá, digo, prima… la cargué hasta que la señora de la situación anterior, quien también era la dueña del changarrín en cuestión, me ofreció un par de cobijas para acostar a mi Gnomo encima de la barra sin utilizar a nuestras espaldas, y como no pretendía cargar a la prima toda la noche, accedimos a crearle una pequeña camita para que durmiera, la encargada nos repartió unos mini jarritos de tequila con un listón patrio amarrado en la orejita de los mismos, nos indicó que eran cortesía de la casa y que se acostumbraba aquí en Diamante hacer eso, según son de “buena suerte” y eso, ya saben… las buenas vibras, así que nos pusimos el liston en el cuello y bebimos el jarrito, empezó el Grito! A mí la verdad no me consternaba tanto como a las tipas de otras mesas aledañas, el hecho de que Margarita Savala se viera gorda o no… yo sí estaba emocionada… y sí se me enchinó cañon el cuero… y de pronto ‘nuestro Señor Presidente’ salió a su balcón y comenzaron Los Vivas! Y dije… o me amargo como muchos preguntándome qué demonios debo celebrar… ó Celebro a mi manera, pues yo no celebro un bicentenario ni nada de eso, pero le agradezco a Mi México, lo que me ha dado, esos atardeceres que quisiera que mi memoria nunca borrara, esas oportunidades que me ha dado de tener un día de lluvia con alguien, le agradezco a Mí México hacerme sentir bonito cuando oigo nuestro Himno Nacional (El mas bello del mundo, por cierto) o cuando veo mi tricolor en lo alto del asta, neta, me quejo de la inseguridad, del gobierno, etc. Me quejo tanto o más que ustedes, y que sí, no tengo por que celebrar una independencia que no existe, pero si puedo celebrar a mi país, por bonito, no por la gente, porque somos una mierda, pero vieran que bonitas cosas se maneja el país, claro, si supiéramos valorar más, otra cosa sería, y pues grité hasta que se me salió uno de pelea (gallo) ¡VIVA MÉXICO! ¡VIVA! Hasta que una lágrima rodó por mi prominente cachete… pero no por lo que tú crees, si no que en ese último “VIVA” que semeja la última campanada de cada 31 de diciembre, recordé todas y cada una de las veces que mi Abuelo se levantaba de su sillón pues en la tele sonaba el himno y se ondeaba la bandera, así fuera un partido de futbol en donde ponían el himno, mi Abue se ponía de pié, por respeto, así que pensé “Este és mi ¡VIVA!” Eso me ha dejado a mí ser Mexicana! Así que me olvide de prejuicios y grite ese último ¡VIVA! Antes de las campanadas ya bien conocidas, y bueno, vino la pirotecnia, los gritos, trompetadas, etc.
Terminaba la trasmisión y seguíamos, de pronto nos indican que habrá show de un STRIPTEASE, ¡En la que está casi a un lado de mí! (madre)… y aunque ya habíamos previamente pedido la cuenta, no se nos permitía la evacuación hasta que acabara el show, así que revisé que mi prima siguiera dormida y pues solo era cuestión de esperar, hasta que, en el momento en el que sale el bombón anunciado, a mi prima se le ocurrió dejar de tener sueño y despertar… y ¿qué haces? I mean… tiene 8 años, y me la encargó su mamá con toda su vida, y no creo que la idea de que su hija viera un hombre (que no es su papá) encuerándose ‘nomas porque sí’ le hubiera encantado, ó ¿Uds. Qué opinan? Pues lo que sucedió es que movimos a mi prima de lugar y de pronto nos dimos cuenta de que el Cubanito este se acercaba seximente hacia mi… acto seguido, la amiga de mi mamá se para de sopetón y se pone en frente de mi prima, mientras que mi mamá previamente ya le estaba bloqueando la visión, la verdad es que era la primera vez que me enfrentaba a un teibolero y pues no sabía que onda! Cuando de pronto tomó su sombrero de marinerito y se dio a bien acomodarlo encima de mi cabeza mientras bailaba seximente, con sexis movimientos… puff! No bueno… qué puedo decir del hombre… claro que no disfrute en sí pues me preocupaba la situación de la prima, total solo se quedó en tanga porque había otros cuantos menores de edad ahí, terminó de bailar y entonces ahora sí nos fuimos, regresamos a casa y a dormir, yo y mis 43 horas en vivo, en verdad requería dormir.
Jueves medio temprano desayunamos y nos preparamos para salir, llegamos a Playa Princess, le puse el buen chaleco salvavidas a la prima y me dirigí con mi bello y hermoso señor Mar , aun que al principio se me dificultó desenvolverme felizmente pues me preocupaba más que una ola se fuera a llevar al Gnomo, que mi propia diversión, y dicho y hecho, una ola cero compi llegó con mucha fuerza y yo por tratar de que no se ahogara caí de rodillas en la arena, cuando revisé que todo estuviera bien me percaté de que mi prima se botaba de risa mientras mi mamá me recordaba que si la prima traía chaleco lo peor que podía pasar era que el mar la escupiera… sin embargo mi prima es demasiado considerada y me dijo que no me preocupara que me fuera a nadar y que ella se quedaba con mi mamá y su amiga haciendo castillitos de arena, obviamente tardó mas en terminar de decirme toda esa frase que lo que yo en regresar corriendo al mar, y después de comer, cuando las olas ya me estaban indicando que era Surf Time! Fui a rentar mi buena tabla, me perdí un buen rato en las olas, salí por agua y a que vieran que aún seguía viva, ya que de pronto me perdía de su campo de visión de mi mamá y compañía, regresé feliz de nuevo al mar, y entonces zaz, voy feliz en mi ola cuando veo que había unos niños delante de mí, así que intenté girar, pero giré mal y entonces otra ola en sentido contrario me giró y me pegué justo debajo de las costillas con la tabla, así que al verme herida decidí salir, y debo decir que con todo y el percance me divertí mucho en el mar, nunca pensé encontrar tanta diversión en una tabla y olas divertidas, y a pesar de que requiere muchísima concentración te da la suficiente paz para pensar muchísimas cosas, miles de cosas pasaban por mi cabeza, pensé en mi prima, en mis amigos, en las cosas que quiero hacer, un poco en él, pues era parte de sus sueños lo que estaba haciendo en ese momento, así que no lo pude evitar, fue muy padre ese momento, y cada que pueda iré a perderme en las olas un rato, es bueno.
En fin, después de mi accidente, regresamos a la casa y aunque parecía que llovería pronto nos metimos a la alberca, unas chelas y unas botanitas, una tarde súper agusto. Comenzó a llover y solo Somel (la prima) y yo nos quedamos en la alberca, no hacía frío así que no vimos necesidad de salir. Ya entrada un poco la noche, la lluvia no paraba y el agua de la alberca comenzaba a enfriar, así que decidimos salirnos.
Al día siguiente acordamos quedarnos ahí todo el día en la alberca y hacer de comer nosotras, yo hice arroz con almejas y mi mamá preparó unos camarones al ajillo ¡deliciosos! Así que después de estar casi todo el día en la alberca, entramos a la casa a comer, mi prima y yo regresamos otro rato a la alberca pero no duramos mucho adentro, seguimos tomando chelas y decidimos jugar a la Trivia de Disney, era muy divertido pues mi prima también ha visto muchísimas películas, no tantas claro, pero sí muchas. Dejamos de jugar como a las 4:30 de la madrugada y nos fuimos a dormir por que ya teníamos programado día de playa.
El sábado amaneció muy nublado, desayunamos en casa y nos preparamos para otro día de playa, Llegamos a Barra Vieja y fuimos a la parte en donde se junta el mar con el río, me parece que es el Río Papagayo, se ve increíble, y se hacen unos remolinos super padres, ahí estuvimos casi toda la tarde pero nos fuimos temprano ya que a las 6:30 era la cita en el Campamento Tortuguero para participar en la liberación de las tortugas que habían nacido ese día en la mañana.
Llegamos, pagamos $20 por el derecho de tortuga, o sea por tu boleto para liberar una tortuguita, escuchamos la plática introductoria y las instrucciones para la liberación del tortuguin, nos pusimos en línea frente al mar detrás de unos banderines de colores, nos entregaron nuestras respectivas tortugas y a la cuenta de tres las pusimos en la arena, la mía se llamaba Penny Lane, era increíble como todos le echaban porras a sus propios tortuguines, es una sensación padrísima, el instinto que tienen, cómo saben que deben ir al mar y aunque algunas olas traviesas las reboten vuelven a agarrar camino hacia el inmenso mar azul, algunas tardaron mas en llegar, pero al final todas lo lograron, tal vez adentro no sobrevivan todas, pero al menos todas lograron al menos dos cosas importantes en su vida, nacer y llegar al mar. Me sentí tan contenta y tan llena de tranquilidad, son este tipo de cosas las que te recuerdan que hay cosas mas importantes en el mundo de lo que tu creías. Fue un momento muy de amor y paz, y fui feliz. La cereza del pastel fue el hermoso atardecer que nos acompañó.
Pasamos a cenar antes de regresar a la casa, dormimos temprano pues había que levantarse el domingo a arreglar maletas y cosas para el regreso al D.F.
Y así como me despedí del mar y del sol por un rato, me despedí también de la alberca y cuando mi prima se quedó dormida bajé a nadar un ratín, jejeje necesitaba un poco de soledad, sí mas.
